sábado, 31 de octubre de 2009

El transporte público

El transporte público londinense se compone, como en muchas otras ciudades, de bus y de metro, y también tiene un sistema de uso y pago compartido.

El sistema en cuestión, es una tarjeta con un RFID (doy por hecho que es esa tecnología) dinámico, de tal forma que basta con acercar la tarjeta, o el monedero donde la tengas, para que te la reconozca y te compre el billete que necesitas, o confirme que tienes un abono válido.

El sistema me gusta mucho, es mucho más rápido y cómodo que el que tienen por ejemplo en Madrid, en el que tienes que introducir tu ticket, y además es más difícil perderlo si no lo sacas de la cartera. El mayor problema es que, si como yo, no compras un abono mensual, y pagas por cada recorrido que haces, tienes que estar muy atento para no quedarte sin dinero sin darte cuenta. Hoy mismo entré en el bus y la tarjeta no me funcionó. Afortunadamente, tenía otra de repuesto que debía tener algo de dinero aún, y pude pasar. En definitiva, me gusta el sistema.


Los típicos autobuses rojos, de los cuales lo más parecido a una foto que tengo es este carrito de Harrods, son una experiencia realmente divertida. Cada día me pasa algo nuevo, aunque no siempre es bueno.

Por contar alguna cosa... yo casi siempre cojo el bus en hora punta, que es cuando salgo de la uni sobre las 6, y por tanto el bus va hasta los topes. Pues resulta que la semana pasada, una señora empezó a gritarle de todo al señor que se sentó a su lado sin "avisar", y estuvo como 5 minutos gritando un montón de cosas. Yo sólo alcancé a entender 'fuck' y sus derivados, porque tampoco presté mucha atención. Lo que sí, la esposa del señor, se sentó justo en el asiendo delante mía, y se pasó todo el viaje hasta que se bajó, medio de pie, gritando en inglés "cállate", "el bus quiere que te calles", "nos estamos riendo todos de ti...". Podría haber sido más divertido si me hubiese enterado de lo que estaba pasando en realidad. Todavía no me acostumbro a la velocidad con la que hablan aquí, ni a las contracciones que hacen, etc.

Parece que esta semana me pasó de todo: ¡ayer al volver casi me pide la conductora que me baje del bus de lo lleno que iba! No quiero ni pensar cómo debía estar el metro a esas horas...

El metro. Menudo caos se traen en algunas líneas. Pero si te sabes llevar bien con él, es bastante sencillo.

Tengo la suerte de que para ir a la uni, sólo tengo que hacer un intercambio. Desgraciadamente es en King's Cross y suele haber mucha gente, porque se cruzan muchas lineas y además la estación de tren... etc. Ya me perdí varias veces y acabé en la linea que no era por seguir algunos carteles mal colocados. Además, el cambio de linea que tengo que hacer es para pasarme a un andén en el que pasan ¡3 lineas diferentes!, ¡incluso con destinos diferentes!, pero mi parada es común a las tres, así que ni miro en qué linea me estoy metiendo. Simplemente de cabeza.

Respecto a la señalización, en vez de usar la notación "andén #" como guía de referencia, usan principalmente el destino en términos cardinales, es decir, "Northen Line, Northbound" puesto que no pueden poner una estación terminal, ya que no todos los trenes acaban allí. Muy tristemente, tengo que reconocer que tengo serios problemas con Este y Oeste. Pero poco a poco, ya me voy sabiendo las trampas y aprendiendo el camino para no equivocarme otra vez. Por supuesto, también tienen los típicos carteles con las paradas que hace el metro, pero solo lo miro en las lineas que no conozco y no se si hacia qué punto cardinal tengo que ir.

Hasta aquí por ahora respecto al transporte público.

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